Por: Equipo de Comunicaciones de la IC.
Cristián Vidal, militante de la Izquierda Ciudadana, es candidato a concejal por Angol y en la zona ha desplegado toda su energía y fuerza para llegar al municipio, dice, con una mirada renovada de la política, con sueños que comparte con los vecinos y que espera materializar y hacer realidad, sueños centrados, nada de promesas rimbombantes a las que suelen recurrir los candidatos.
-¿Cómo ha sido, hasta ahora, el proceso ad portas de las elecciones municipales del próximo 23 de octubre?
En Angol, en cuanto a mi campaña hemos avanzado a pasos agigantados, a través de lo que son las actividades directas con la gente. Me he enfocado, principalmente, en la realización de foros conversatorios, en asambleas y reuniones con agrupaciones sociales. En cuanto a actividades públicas, por ejemplo, participamos en el acto conmemorativo del 11 de septiembre y, hace poco, en Angol se inauguró un memorial de los detenidos-desaparecidos de la Provincia de Malleco y ahí estuvimos presente.
-¿Cuál es su opinión sobre el largo paso de los años y el que sólo, recientemente, se inauguró un memorial de los detenidos-desaparecidos de Angol?, ¿por qué no hacerlo antes en los otros gobiernos de la Nueva Mayoría, ex Concertación?
Los gobiernos democráticos que se han instaurado en nuestro país y, sobre todo en Angol, la mayoría de los gobiernos locales siempre fueron de centro izquierda, tenían una deuda pendiente con los familiares de los detenidos desaparecidos en la provincia. Esa misma deuda es la que primó para acelerar la construcción de este memorial, quedó muy bonito. Sin duda, había una sensación de deuda con respecto a los detenidos-desaparecidos, acá son 16 las víctimas de la zona de Malleco. En Angol, hay dos detenidos-desparecidos, uno de ellos es emblemático (Luis Cotal) que es uno de los desaparecidos más jóvenes de Chile, tenía 16 años.
-En su campaña, ¿de qué manera se aborda, precisamente, el tema de los derechos humanos en el sentido de cómo ayudo a mejorar un poco la calidad de vida de la gente de Angol?
Eso es, sumamente, importante y has dado en el clavo con uno de los enfoques que le he tratado de dar a la personalidad de esta campaña. Los concejales están muy limitados con respecto a sus atribuciones dentro del gobierno local, pero eso no es razón para no tocar o no poner en la mesa los temas país. Por ejemplo, hace poco, hice una crítica pública a los debates locales que se hicieron en Angol por parte de los candidatos a la alcaldía, porque ninguno de ellos ha tocado ni, públicamente, ni en los tres debates que hubo, temas como la diversidad sexual, el reconocimiento de los pueblos originarios, pronunciarse sobre la despenalización del aborto en tres causales, el 10% del cobre que se va a las Fuerzas Armadas o el TPP (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica). Se trata de temas país y nosotros tenemos el deber de pronunciarnos.
-¿Falta, entonces, que los candidatos manifiesten su visión en materia de derechos humanos?
Por supuesto, tenemos que tener una postura, independientemente, que se trate de concejales, lo importante es que planteen propuestas para las gestiones del alcalde, fiscalicemos o aprobemos un presupuesto. Tenemos que tener opinión sobre los temas que son relevantes.
-¿A qué atribuye que no se pronuncien las autoridades en Angol?, ¿por ignorancia o por qué, tal vez, en términos políticos, a varios no les conviene que se conozca su postura, lo que podría llevarle a perder votos?
Creo que la razón es sencilla, porque las autoridades de Angol están sumamente cómodas en sus puestos. De parte de los demás actores políticos locales no hay una crítica o revisión de los temas, ni siquiera la intención de poner los temas sobre la mesa, entonces, eso produce un estatu quo de las autoridades y salir de su zona de confort, nadie los invita o los obliga a salir de ese estado de comodidad. Cuando llegan nuevos actores políticos, nuevos liderazgos, nuevos dirigentes que los ponen en entredicho es cuando le empiezan a temblar las cañuelas. No se pronuncian, porque nadie pone, insisto, los temas sobre la mesa.
-¿A las autoridades les conviene que la población no se informe, porque así es más fácil manipular, por ejemplo, no ser objeto de críticas ni de cuestionamientos?
A las autoridades lo que les interesa es que permanezcan las aguas quietas y, para eso, la herramienta más a la mano que tienen es la ignorancia. Por ejemplo, cuando no se habla del alcoholismo en una comuna donde los niveles de consumo de alcohol es extremo, estás manteniendo a la gente en la ignorancia. También se mantiene a la gente ignorante de su derecho a formar un sindicato de empaquetadores de supermercado. En Angol, hay centenares de jóvenes trabajando como empaquetadores durante todo el año y los supermercados hacen uso de eso, sin tener ni un reglamento que proteja los derechos de los trabajadores.
-A su juicio, ¿cómo se logra revertir este actual escenario?
Va por varios frentes. En Angol, en el actual Concejo Municipal el 50% de los concejales (tres de los seis que hay) han tenido problemas de corrupción o, por lo menos, querellas acerca de sus funciones. La forma de cambiar esto es empoderando a la gente, apoyando y motivando los movimientos sociales. En Angol, hay pocos movimientos sociales y los que existen son apagados, rápidamente. Hay que generar nuevos liderazgos, desde la Izquierda Ciudadana que es un partido emergente, con propuestas y formas de hacer una política distinta lo estamos haciendo, pero esto deben replicarlo también los otros partidos. Queremos romper el círculo vicioso y la inercia en que la gente está sumida.