Por: Equipo de Comunicaciones de la IC.
Francisco Parraguez, presidente de la Izquierda Ciudadana (IC) y consejero de la VI Región analiza, con detención, la violencia y agresiones que se han evidenciado en las movilizaciones callejeras, en particular, recordemos, los hechos de los que el país fue testigo el sábado 21 de mayo, en Valparaíso, en la V Región, con la muerte de un trabajador.
Si bien, esta semana, se realizó la marcha convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), actividad que terminó en forma pacífica, lo cierto es que se está generando un ambiente marcado por movilizaciones, marchas, paros y tomas, la mayoría de ellas, protagonizadas por estudiantes secundarios y universitarios. El punto que se ha agregado a la polémica está centrado en la presencia de encapuchados, aunque convengamos que en las movilizaciones no es nueva su aparición, el problema es que cada vez quienes se ocultan detrás de los pasa-montañas están actuando con mayores niveles de vandalismo, agrediendo a carabineros y demostrando que se organizan y preparan para cometer estos actos que están, muchas veces, al borde de la legalidad o que, en otros, claramente, la traspasan.
Francisco Parraguez parte indicando que “como Izquierda Ciudadana estamos en contra de todo tipo de violencia y de los abusos que se puedan cometer, independiente del sector del que provengan, porque no tienen ninguna justificación. Estamos de acuerdo en que la gente se exprese, que pueda salir a la calle para protestar y manifestar sus ideas, pero siempre a rostro descubierto y con dignidad, porque así siempre nosotros hemos levantado nuestras banderas de lucha, lo hicimos durante la dictadura, donde hubo muchas protestas y en todas las que pudimos participar lo hicimos a rostro descubierto.
-¿Cuál es su postura en relación a los encapuchados que no son, convengamos, nuevos personajes a la hora de las protestas en las calles?
Condemos todo tipo de excesos que se cometan. Nosotros hemos construido una democracia imperfecta, con un sistema que estamos tratando de mejorar y lo estamos haciendo dentro del marco legal. Nos parece, sumamente, irresponsable actuar de esta manera. Creemos que no estamos frente a grupos anarquistas, sino frente a delincuentes, muchas veces, que se aprovechan de las movilizaciones para enlodar una marcha legítima que busca levantar ideas y manifestar el descontento ciudadano respecto de ciertas materias.
-El polémico control de identidad, ¿puede ser una herramienta que, en la práctica, evite que se produzcan desmanes?
Estamos en contra del control de identidad, sin perjuicio de ello, creemos que se incorporaron algunas indicaciones al proyecto de ley para resguardar la seguridad e integridad de cada uno de los ciudadanos. Logramos un proyecto que fue consensuado entre todas las bancadas, lo que siempre resulta relevante, es garante y respetuoso en cuanto a los derechos de cada una de las personas, se lograron compatibilizar derechos esenciales como la libertad de movilización, por ejemplo.
Incluir mejoras en los procedimientos de la policía uniformada
-¿Corresponde que el Director General de Carabineros plantee que la policía uniformada, luego del caso Avilés, se siente, en ocasiones, inhibida de actuar, frente a eventuales desmanes, para evitar ser cuestionados por la sociedad civil?, ¿es una excusa para no reconocer que, a veces, son sobrepasados por los disturbios?
Las Fuerzas Armadas y Carabineros son fuerzas no deliberantes y las explicaciones tienen que ser dadas por el poder civil, ya que están bajo la subordinación del Ministerio del Interior. En el caso puntual de Valparaíso, efectivamente, falló el sistema de seguridad que se quiso implementar para efectos de resguardar las actividades del 21 de mayo y, entonces, tienen que mejorar los mecanismos y los procedimientos con los cuales está operando carabineros para cubrir situaciones extremas.
-A propósito de mejorar los mecanismos y procedimientos, otra falla de Carabineros quedó al descubierto cuando un grupo de estudiantes, haciéndose pasar por turistas, ingresaron a La Moneda, vulnerando los controles policiales y protagonizaron, ahí mismo, una protesta…
Yo creo que los controles están funcionando en la línea que siempre han operado, lo que pasa es que, hoy, la ciudadanía está mucho más agresiva y violenta a la hora de protestar y, por lo tanto, se requiere también una revisión de los operativos, implementar un nuevo procedimiento y mecanismos de seguridad para el palacio de La Moneda, porque, efectivamente, lo ocurrido fue un triste espectáculo. Hay muchas formas de protestar, pero hacerlo en la casa de Gobierno de un modo violento no me parece la forma más razonable y, menos, en democracia.