Por: Equipo de Comunicaciones de la IC.
Patricia Araya, militante de la Izquierda Ciudadana (IC) e integrante de la Comisión Política del partido, hizo un espacio en su agenda de trabajo en Valparaíso para conversar sobre los temas que, en este momento, despiertan interés en la población, como, por ejemplo, el proyecto de despenalización del aborto en tres causales. Al respecto, califica como «relevante» esta iniciativa que, recordemos, se está tramitando y discutiendo en el Congreso.
«Esto demuestra que se busca reconocer el derecho que la mujer tiene sobre su propio cuerpo. Vemos que este proyecto está ligado a los derechos humanos, con el derecho de la mujer, particularmente violada, de no obligarla a tener un hijo que no desea», señala Patricia Araya, agregando que «en el caso de la mujer cuyo embarazo es inviable, no obligarla a cargar durante nueve meses con ese dolor y cuando está en riego su vida y, muchas veces, tiene otros hijos, se vea sometida a seguir adelante con el proceso».
La militante de la IC señala que, a su juicio, «la mujer debe tener absoluto poder sobre su cuerpo, absoluta libertad sobre su cuerpo. La mujer que quiere seguir con un embarazo que lo haga, pero no somos nosotros, ni el Estado, ni la sociedad quienes van a obligar a una mujer a tomar una decisión sobre su propio cuerpo. Y, eso, tiene que ver con los derechos humanos, con el derecho a sentirnos seres únicos e irrepetibles, por lo tanto, insito, yo soy quien decide sobre mi cuerpo».
-¿Cuánto influye, por ejemplo, el que las mujeres con recursos económicos pueden viajar, por ejemplo, a Argentina o Uruguay y se practican un aborto, en cambio quienes no cuentan con los medios, se ven obligadas a seguir adelante con un embarazo que no desean o que pone en riesgo su vida?, ¿también hay un tema de discriminación de por medio?
La ley busca que no sea tu situación económica la que determine qué harás con tu cuerpo, porque, actualmente, la mujer que tiene los recursos se somete a un aborto y quien no dispone de los recursos buscará la forma y unas son terribles y se dan frente a situaciones desesperadas. Hay escenarios tan dolorosos e impacta que no se entienda que es una decisión que debe tomar la persona directamente afectada, como es la mujer. El sistema neoliberal que tenemos en el país permite que existan personas con mucho dinero y que pueden hacer y deshacer sobre su vida y la vida de otros, pero en el caso de la gente pobre, de la gente de bajos ingresos, no hay ninguna alternativa, no hay ninguna posibilidad.
-¿Es un error pensar que con esta legislación -en la medida que se apruebre- se obligará a las mujeres a abortar?
Esta ley no obliga a nada, no obliga a abortar, no obliga a matar a un ser humano, muy por el contrario a cómo piensa, por ejemplo, la derecha. Esta ley permite que si quieres llevar adelante tu embarazo lo sigas y si lo quieres detener, lo hagas. El Estado va a estar al lado tuyo tengas o no dinero, tengas o no educación. El Estado, como tal, va a garantizar que tu derecho humano sea reconocido y protegido.
-Usted, ¿cree que el Estado está en reales condiciones de acompañar a las mujeres que deciden someterse a un aborto, considerando las tres causales específicas, y a las que mantienen el proceso de gestación?
Creo que hay que generar las condiciones para que así sea. Toda ley está acompañada de un reglamento y es este reglamento el que nosotros como ciudadanos tenemos que hacer que se cumpla. Nosotros esperamos que el Estado haga todo y no nos damos cuenta que el Estado somos todos los chilenos y, finalmente, somos nosotros los que tenemos que exigir que se cumpla con los compromisos. No podemos dejarle al Estado toda la responsablidad, tenemos que ser gestores de este Estado también. Ha habido una desafección muy grande entre el Estado y la población, porque hemos visto cómo el Estado se ha mantenido con una Constitución elaborada en dictadura, con un sistema neoliberal que hace cada vez más injusta la repartición de la riqueza y, por lo tanto, nos hemos alejado, pero tenemos que acercarnos para tomar también el poder que nos pertenece.