Por: Equipo de Comunicaciones IC.
Durante la discusión del proyecto de Ley de Acoso Sexual Callejero, fueron varios los parlamentarios de las distintas veredas políticas que se encargaron de hacer la distinción entre lo que se conoce como piropo hacia las mujeres, a diferencia de cuando por alguna circunstancia, se transgreden los derechos, precisamente, de la mujer y su libertad de transitar por la vía pública, sin ser objeto de comentarios abusivos ni ser menoscabada.
Recordemos que por 113 votos a favor, la Cámara de Diputados aprobó en general esta iniciativa que penaliza el acoso sexual callejero y, ahora, la propuesta será despachada por la Cámara Alta.
Patricia Fernández, Directora Regional del Servicio Nacional de la Mujer de la Región de Los Lagos,–militante de la Izquierda Ciudadana- analizó la importancia práctica, que para las mujeres representa y significa la aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de ley que sanciona el acoso sexual en la vía pública, conocido como acoso callejero. En este sentido, la autoridad regional afirma que “para las mujeres este proyecto es de gran importancia. Primero, porque se legisla y se tipifica como un delito el acoso sexual callejero. En los medios aparece como si fueran sólo los piropos, pero esta ley tiene que ver con el tema de seguridad ciudadana para las mujeres, tiene que ver con el respeto hacia las mujeres, hacia las niñas, las mujeres adultas mayores. No nos podemos quedar sólo en el piropo y esto tiene varias líneas de por medio”.
-¿Cuáles son, a su juicio, esas líneas de las que usted habla?
Tiene que ver, por ejemplo, con el acoso físico en la vía pública. Este tema, tanto las mujeres jóvenes y, en general, las mujeres de diferentes edades tienen que discutir esta materia con altura de mira y estar bien informadas, porque esto no se trata sólo de los piropos, sino que tiene otro trasfondo –tema que se analizó en una mesa pública en la Región de los Lagos con varios dirigentes, señala-. Esto tiene que ver con una situación de acoso físico de las mujeres, en el sentido de poder transitar libre y tranquilamente por la vía pública.
-Quizás en regiones no sucede, por ejemplo, lo que ocurre en Santiago, donde en el Transantiago o en el Metro son frecuentes las denuncias de mujeres que son víctimas de acoso sexual. ¿De qué manera se puede abordar el tema cuando las situaciones en las que se produce el maltrato se genera en diferentes contextos?
Esto, de todas maneras, tiene que ver con un tema cultural, es un tema de conciencia. Tiene que ver con la seguridad de las mujeres en los espacios públicos, de las niñas, de las jóvenes, de las mujeres adulto mayores. Lo que sucede en el Metro, es un ejemplo que permite graficar perfectamente, porque se trata de un transporte público y tiene que haber seguridad. Se piensa que las mujeres pueden transitar en la noche hasta ciertas horas, pero no así los hombres.
-¿Hay, a su juicio, un problema de fondo que es la discriminación?
Absolutamente. Se trata de poder ir concientizando a la comunidad y a la sociedad, en general, de lo que significa esta ley de acoso callejero. Tiene que ver con el hecho de que una mujer, una niña, una joven o una adulta pueda caminar, tomar el metro, la micro, de manera tranquila, con respeto. Todo se traduce en calidad de vida, principalmente.
-¿Cuál es su opinión respecto de comentarios en los que se alude que si una joven, por ejemplo, viste una minifalda o ropa ajustada, desde ya, se está exponiendo?
Hay un gran tema cultural de por medio. Por eso, las políticas públicas y esta ley están preocupadas, justamente, de generar conciencia en la población y en la comunidad, en general. Vivimos en un ambiente machista lo que está culturalmente arraigado y donde, muchas veces, se estereotipa a una mujer que usa minifalda, siendo que una se puede vestir con la ropa que quisiera, transitar donde quisiera. Tiene que ver con un tema, insisto, de sensibilización, es un tema cultural en el que hay que trabajar mucho y hay también, de por medio, un tema de educación.
-Es, sin duda, importante incorporar este tema del acoso sexual callejero en el ámbito educativo, desde los primeros años de aprendizaje, pero ¿qué se hace con las generaciones ya formadas y en familias en las que se cree que es el colegio el que enseña y aporta los valores y principios, dejando de lado esa responsabilidad y traspasándosela a terceros?
Lo que pasa es que la sensibilización y el tomar conciencia, implica comenzar desde los más pequeños. Es un tema que tiene que ver con educación y con la esfera cultural y, en eso, se ha ido trabajando, porque las leyes pueden ir avanzando, pero los cambios culturales son, evidentemente, más lentos y, para eso, es un tema que se tiene que conversar en lo cotidiano, a la hora de almuerzo, en los colegios, en el barrio, entre los vecinos y dirigentes. Todas las personas que tengan un rol de liderazgo o un rol importante dentro de una comunidad tienen que sensibilizarse con estos temas y, de ahí parte, en el sentido de que todos nos hagamos responsables de esto, porque tiene que ver con el respeto y de cómo vivimos en una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres, tanto en el trato como en el respeto hacia el cuerpo y hacia el espacio de la otra persona.
-¿Cuánto valora que, en este segundo Gobierno de la Presidenta, Michelle Bachelet se esté discutiendo una ley de aborto en tres causales específicas y, ahora, también se legisle sobre el acoso sexual callejero? Todo referido a los derechos de las mujeres.
Se valora como un gran avance. Estos temas se están discutiendo de manera profunda y seria y, de todas maneras, en este segundo gobierno de la Presidenta, Michelle Bachelet, se están analizando estas temáticas, se están poniendo a discusión de la ciudadanía, la que también tiene derecho a opinar, a informarse y, particularmente, en lo que dice relación con el derecho de las mujeres. Tenemos que seguir logrando espacios, tenemos que seguir luchando por los derechos y, en ese sentido, la educación es esencial y vital en este proceso de concientización.
-¿Cuál es el desafío que las familias debieran asumir, especialmente, cuando la recarga de trabajo de los padres o los apoderados es tan alta y es escaso el tiempo que, en la semana, se le dedica a los hijos, no porque no se quiera, sino porque los espacios de tiempo se estrechan cada vez más?
Esto es un tema estructural que tiene que ver, por una parte con la familia, tiene que ver con el colegio o la escuela, tiene que ver con políticas públicas que son las que direccionan y nos dan el marco –en este caso, la gran agenda de género de la Presidenta, Bachelet- y, dentro de esos puntos, obviamente, que están los derechos que tienen las mujeres a la igualdad, a la equidad. Esto es un tema en conjunto, se trabaja no de manera aislada, no es sólo una responsabilidad sólo del SERNAM preocuparse de esto, sino que, es a nivel de todos los ministerios, de la familia, de los dirigentes vecinales de los barrios. Es una preocupación mancomunada y no sólo le corresponde a una entidad, a un servicio público.
Las sanciones que estipula el proyecto
Cabe señalar que el texto aprobado, recientemente, por la Cámara de Diputados establece que se comete acoso sexual cuando de forma abusiva se realice en lugares públicos o de acceso público, una acción sexual distinta del acceso carnal, que implique un hostigamiento capaz de provocar en la víctima intimidación, hostilidad, degradación, humillación o un ambiente ofensivo. Por ello, se arriesgarían penas con presidio menor en su grado mínimo (desde 61 días a 540 días).
En caso de que los actos de hostigamiento descritos sean de carácter verbal o se ejecuten por medio de gestos, se impondrá la pena de multa equivalente a una Unidad Tributaria Mensual (UTM).
Cuando el hostigamiento sea realizado a través de conductas físicas, tales como abordajes o persecuciones intimidantes, o bien, por medio de actos de exhibicionismo, obscenos o de contenido sexual explícito, se impondrá una multa entre 10 a 20 UTM.
El proyecto también hace alusión a la difusión de imágenes, estableciendo que si estos actos ofensivos consisten en fotografías, videos o cualquier otro registro audiovisual del cuerpo de otra persona o de alguna parte de él, se impondrá una multa de cinco a 10 UTM. En caso de que dicho material sea divulgados por medios de difusión, se impondrá una multa de entre 10 a 20 UTM.