El legislador planteó no solo poner fin a los aportes reservados para las campañas electorales, sino también poner límite al gasto electoral que pueden realizar los candidatos a diputados y senadores.
Sergio Aguiló sostuvo que a su juicio, un candidato a diputado no debiera gastar más de 20 millones de pesos y en el caso de senadores no más 50 millones.
“Debe existir un límite efectivo al gasto de las campañas y este límite debe ser fiscalizado y sancionado con la pérdida de su condición de candidato quien lo vulnere. Ninguna campaña de diputado debiera costar más de 20 millones (dinero de hoy) y ninguna campaña de senador debiera costar más de 50 millones. Quien crea que esto no es posible, le sugiero que revise experiencias internacionales”, aseveró el parlamentario.
El diputado Aguiló añadió que el dinero excesivo que se gasta en las campañas lleva también a la tentación que genera en ciertos candidatos de realizar prácticas de “cohecho moderno”, como regalos masivos y pagos de cuentas de sus electores.
“Nadie puede desconocer que los grandes grupos económicos e importantes empresarios han financiado muchas campañas con el evidente propósito de influir indebidamente en la marcha política del país. Y, aunque resulte muy difícil de probar, tampoco es osado suponer que muchos candidatos receptores de la generosidad empresarial, una vez electos, se han conducido de una forma muy agradecida con sus financistas. ¿Cómo saber cuándo un parlamentario se está conduciendo de acuerdo a sus concepciones doctrinarias, a su conciencia, a sus compromisos con sus electores, o cuándo lo hace por directa influencia de quienes financiaron su campaña?”, cuestionó el legislador.
En la misma línea, precisó que el Servicio Electoral debiera transformarse en una institución con las máximas atribuciones de fiscalización y con los máximos estándares de calidad institucional, de tal manera que el país entero confíe en su cometido y en sus resoluciones
“Necesitamos con urgencia en nuestra imperfecta democracia que las ideas vuelvan por su fuero; que sean ellas el vehículo principal para ganar la conciencia y el corazón de los ciudadanos, y nunca más el dinero”, puntualizó Aguiló