Hace una semana se constituyó la Izquierda Ciudadana en la novena región y tuvimos la oportunidad de conversar con su Presidente Diego Ancalao, quien fuera dirigente estudiantil y candidato a diputado independiente y que reconoce que “siempre he estado relacionado con el movimiento social y la acción política, desde que tengo memoria”.
“Soy de esa mayoría de origen humilde que lleva más de 20 años escuchando promesas de ayuda. Mientras el parlamento discute el ajuste y aumento de sus dietas, la mayoría de los chilenos están trabajando o buscando trabajo, lidiando con la alta factura de la luz, una insuficiente cobertura y mala atención en la salud y una pensión asistencial que los hace vivir en banca rota. Llegan a creer que la política no tiene nada que ver con su situación, pues, llegan a creer que la política es un negocio y no una vocación y que lo que pasa por debate es poco más que entretenimiento. Se vuelcan a sí mismo y se alejan de toda la palabrería, no participan y no votan”.
¿Por qué la izquierda Ciudadana y no otro partido político?
Siento que todos los partidos políticos a excepción de la Izquierda Ciudadana, se arrogan la representación de la ciudadanía que realmente no representan. Esos políticos que dicen ser representantes, nunca han vivido en la pobreza, no conocen la situación mapuche, de pescadores y pobladores, y que por esta dinámica del poder, de la partidocracia que existe en nuestro país, se transforman en caudillos del y en actores políticos no removibles; que no son cambiables.
Ahora bien, si hacen bien la pega no hay problema que se mantengan, pero cuando ves que la pobreza se profundiza en La Araucanía, en la séptima región, por nombrar algunas, te preguntas porqué siguen las mismas personas.
De ahí pasamos de la crítica social a la acción política. En nuestro caso, la Izquierda Ciudadana nos representa plenamente, no solamente por su denominación, por la ciudadanía, y lógicamente nosotros, como ciudadanos de a pie, creemos que el espacio de participación y acción está en este partido y no en otro.
Además y lo más importante, es que la Izquierda Ciudadana reconoce la plurinacionalidad de Chile, es decir, que existen distintas naciones originarias y yo soy parte de uno de esos pueblos originarios.
¿Cómo se produjo el acercamiento al partido?
Siempre hemos tenido una muy buena opinión del Diputado Aguiló, como líder político. Es uno de los parlamentarios más consecuentes, porque el mundo político está lleno de actores que predican pero no practican; que hablan en nombre de todos pero que ellos no son todos.
Luego de varias reuniones con el Diputado y de largas conversaciones, nos dimos cuenta que teníamos muchos puntos en común y que concordábamos en una serie de grandes temas país y en ese sentido nos acercamos a la IC. Creemos que la Izquierda Ciudadana al ser un partido joven, en construcción, que podría llegar a ser la vanguardia del país. Y pensamos que a futuro va a ser un gran partido en términos de poder político, porque ya es un tremendo partido en términos de ideología política y de predicar con el ejemplo.
Nosotros ingresamos a la IC porque queremos participar de la consolidación del partido, que sea realmente representativo de los sectores postergados y de la ciudadanía en general y creemos que este va a ser un instrumento que va a servir a todas esas personas que son tomadas en cuenta solo para las elecciones, pero no para la acción y la decisión política.
¿Cómo está compuesta la IC en La Araucanía?
La Izquierda Ciudadana en La Araucanía está formada en su plenitud por dirigentes sociales, ya sean presidentes de comunidades mapuche, como coordinadoras mapuches, presidentes de juntas de vecinos.
Estamos para terminar con la política del fracaso, la política de las migajas en que solo algunos están sentados en la mesa del poder cerrando la entrada a todos los que ellos dicen representar. Ya se terminó, no estamos para más migajas, la mayoría de los políticos actuales son más de lo mismo, más migajas.
¿Cómo ves el desarrollo político que está viviendo nuestro país en términos de los grandes movimientos sociales de los últimos años?
Estoy convencido que llegó el momento que demostremos al país que el origen, tu apellido o la cuna no pueden ser limitantes para hacer el trabajo que otros políticos no han hecho y que si es posible hacer, de una vez por todas, una política honesta, transparente y justa que de igualdad de oportunidades a todos.
La clase política chilena se quedó en la dinámica del poder y no en la acción social. Ya es hora de reformar la educación, que las empresas paguen impuestos, que las forestales paguen lo que deben de contribuciones, que la salud sea digna, que la seguridad social alcance para todos y que los pueblos originarios explotados, desprovistos de sus derechos ancestrales, los recuperen y estoy absolutamente convencido que la Izquierda Ciudadana es el camino.